• Shūji Tsushima (Kanagi [Japón], 19 de junio de 1909 – Tokio [Japón], 13 de junio de 1948), más conocido como Osamu Dazai, fue un novelista japonés y uno de los escritores del siglo XX más apreciados de su país.

  • Peter Hajnóczy (Budapest, 1942 – 1981) nació como lo que entonces se consideraba un niño ilegal. Anna Hasznos, su madre (a la que no conoció hasta cumplir los treinta), al verse sola lo entregó en acogida. El nombre real de Peter era Hashtosi Ödön, pero lo cambió por el de Béla Hajnóczi Ödön, para terminar, en 1925, con el definitivo y por el que hoy se lo conoce.

  • Margaret Oliphant Wilson fue una novelista, cuentista, redactora y ensayista de la época victoriana. Gran aficionada desde niña a los juegos literarios y a la escritura, su infancia transcurrió entre Midlothian, muy cerca de Edimburgo, y Liverpool, lugar al que se trasladó junto con su familia en 1838, aunque nunca olvidó ni sus raíces ni su herencia escocesa.

  • Carmen Lyra, seudónimo de Maria Isabel Carvajal Quesada, nació en San José de Costa Rica, en el barrio de Amón, en 1887. Cursó los estudios primarios en el Edificio Metálico (en la escuela de barrio Julia Lang). Al finalizar estos se matriculó en el Colegio Superior de Señoritas, donde obtuvo el título de maestra en 1904.

  • Sus libros fueron quemados públicamente en la infame acción contra el espíritu antialemán, que tuvo lugar en la plaza de la Ópera de Berlín, al grito de Goebbels: «¡Contra la frivolidad y la insolencia! ¡Por el respeto y la veneración al inmortal espíritu del pueblo alemán! ¡Devorad, llamas, los libros de Kurt Tucholsky!».

  • Cecilia Bóhl de Faber y Ruiz de Larrea (Suiza, 1796 – Sevilla 1877) publicó su primera obra en El Artista (1835), mucho antes de convertirse en Fernán Caballero. El relato —llamado novelita en la época—, La Madre o El Combate de Trafalgar, apareció firmado con las iniciales C. B.

  • Con los Cuentos negros de Cuba, Lydia Cabrera nos trasladó a las leyendas de antaño, fantásticas y encantadoras, envolventes, divertidas y emocionantes, aquellas que tenían como protagonistas aguas, vientos y caminos, animales, hombres, mujeres y universos repletos de misterio.

  • Matar a un ruiseñor es una novela gótica sureña basada en la desigualdad, en la injusticia social, en los prejuicios raciales y en la pérdida de la inocencia, donde la confianza traicionada, la incertidumbre y el desengaño hacen acto de presencia a lo largo de toda la historia.

  • Duelo a espadas en el siglo XIX, tan perseguido por unos como alentado por otros, tan decente y legal, por cuestiones de honor, como indecente y monstruoso, pues no era digno de caballeros el batirse hasta la humillación, o tal vez hasta la muerte si así se decidía, de uno de los contendientes.

  • La estatua de mármol (Das Marmorbild) es un cuento clásico, una narración poética y fantástica perteneciente a romanticismo alemán. La obra se publicó por primera vez en 1819, en el Almanaque de las señoras, una revista que dirigía el barón de La Motte-Fouque.

  • La primera vez que se comieron a Richard Parker fue en una historia creada por Edgar Allan Poe: Las aventuras de Arthur Gordon Pyme. Se publicó por entregas en el Southern Literary Messenger en 1837. También en forma de libro en 1838, con el título Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket.

  • Rip Van Winkle se publicó en The Sketch Book (El libro de apuntes) en 1820. El libro gozó de un enorme éxito en Nueva York y en Inglaterra. Dentro del mismo libro, Washington Irving también incluyó el relato La leyenda de Sleepy Hollow (El jinete sin cabeza).